El Defensor acompaña una causa de abandono a las infancias como crimen de lesa humanidad

El Defensor de Niñas, Niños y Adolescentes de Santa Fe, Juan Cruz Giménez, junto a la Directora Zona Norte del organismo, Judith Galletti, recibieron a integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y del grupo de apoyo de Organismos de Derechos Humanos a las Víctimas.
El objetivo del encuentro fue el inicio de las audiencias en este mes de abril, en el juicio conocido como Laguna Paiva II, causa que tramita por ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe en la que se reclama la caracterización como delito de lesa humanidad, al abandono de persona cometido en 1980 contra los por entonces niños, niñas y adolescentes, quienes fueron dejados en estado de abandono y desprotección tras el secuestro de sus padres y madres, en el marco de la persecución a militantes del PRT y sus familias durante la dictadura.
La trascendencia del caso radica en que, los crímenes de lesa humanidad no lesionan sólo a las víctimas directas, en este caso los que por entonces eran niñas, niños y adolescentes que ven cercenados por el delito sus derechos básicos, sino que también implican una lesión a toda la humanidad como conjunto.
Este juicio es una continuidad de la causa Laguna Paiva I, también conocida como “Chartier” que, en julio de 2021, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe (TOF) condenó a seis ex policías de la provincia por los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos agravados.
Del encuentro participaron Dra.Noelia Zarza, Abogada integrante del equipo de Querellantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), representa a las víctimas (35 en total, 24 de las familias, 17 hijos e hijas).Lic.Maricel Salera y Dra. Susana Cazzaniga, integrantes del grupo de apoyo de Organismos de Derechos Humanos a las Víctimas.
Asimismo, el Defensor Gimenez acompañó la conferencia de prensa realizada junto con organismos y asociaciones de civiles teniendo en cuenta la particularidad de este caso y juicio de centrarse en las vivencias de las infancias, a partir de la visibilización de relatos que habían quedado fuera como víctimas de esos delitos de lesa humanidad.

