No hay Ni Una Menos sin protección integral de NNyA

A 11 años del primer Ni Una Menos, la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes renueva el compromiso de construir una sociedad libre de violencias hacia mujeres, niñas y adolescentes.
Las violencias por motivos de género atraviesan las trayectorias de niñas y adolescentes en los hogares, en los entornos digitales, en las escuelas, en las instituciones y en los vínculos cotidianos. Y es responsabilidad del Estado prevenirlas y erradicarlas a partir del diseño y aplicación de políticas públicas que garanticen el cuidado, la protección, la escucha y el acompañamiento.
Pensar el Ni Una Menos en clave de niñez y adolescencia exige erradicar la violencia machista que afecta desproporcionadamente a las niñas y adolescentes.
Desde UNICEF Argentina se advierte que gran parte de los abusos y femicidios ocurren en el entorno íntimo o familiar de las víctimas, y por eso es necesario promover la prevención a través de la Educación Sexual Integral (ESI).
La vulnerabilidad de las niñas frente a la violencia de género se manifiesta en datos alarmantes. El 76% de las víctimas de violencia de género menores de edad tiene menos de 15 años, en el 74,2% de los casos de abusos sexuales y en la mayoría de los femicidios se dan en los entornos cercanos donde el agresor pertenece al círculo íntimo o ámbito de confianza de la víctima.
Hasta un 44% de las violencias registradas en entornos digitales corresponden a delitos de grooming.
No hay Ni Una Menos sin la protección integral de las infancias y adolescencias. Y para erradicar las violencias y promover entornos seguros para niñas y adolescentes una de las acciones centrales como organismos del Estado es el cumplimiento efectivo de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral, una herramienta clave para desnaturalizar estereotipos, prevenir las violencias, detectar el abuso y promover la igualdad de género.

